Este 31 de octubre se cumplen 500 años desde que Martín Lutero clavó sus 95 tesis a la puerta de la catedral de Wittenberg, marcando el principio de la Reforma Protestante. Aquí hay 10 cosas que debes saber acerca de la Reforma Protestante del siglo XVI.

1. La Reforma representó un movimiento de colocar a Dios como se ha revelado en Cristo en el centro de la vida y pensamiento de la Iglesia.

2. John Wycliffe es conocido como el “lucero del alba” de la Reforma por su vida y ministerio antes del amanecer de la Reforma. Dios utilizó a Wycliffe para traer a muchas personas a la luz, incluyendo a Jan Hus, quien participó en la controversia sobre la autoridad de las Escrituras después de la muerte de Wycliffe. Martín Lutero luego se identificaría como un “husita”.

3. Los historiadores citan a menudo el clavado de las 95 tesis de Lutero el 31 de octubre 1517 como la chispa que encendió la Reforma. Estas tesis no contienen toda la teología reformada, sino que principalmente argumentaban en contra de la venta de indulgencias en la iglesia. Algunas iglesias celebran el “Día de la Reforma” el 31 de octubre. Es más, el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes es un feriado nacional en Chile y Slovenia.

4. La Reforma contó con un movimiento tecnológico y se hizo posible en gran parte gracias a la imprenta de Gutenberg. Este paso innovador en la impresión ayudó a la difusión de los escritos de Lutero en toda Alemania y el resto de Europa. A pesar de que la tasa de alfabetización era baja en ese momento, cualquier persona culta podía obtener panfletos de Lutero leerlos en voz alta. La imprenta también estimuló a los eruditos a traducir la Biblia a la lengua común y distribuirla a las masas.

5. La institución de la fe cristiana de Juan Calvino es considerado por muchos como el libro de texto de la Reforma, y su primera edición fue escrita como una carta al rey de Francia.

6. La consigna clásica de la Reforma semper reformanda no significa “siempre reformando”, sino “siempre siendo reformado”. Encuentra su origen en la frase ecclesia reformata, semper reformanda (la iglesia reformada y siempre siendo reformada). Luego agregaron secundum verbum Dei (de acuerdo a la Palabra de Dios) para aclarar que la Iglesia siempre sería reformada por la Palabra de Dios. En en este sentido, no existen “reformadores”, sino solo aquellos que han sido reformados por la Palabra y han apuntado a los demás a la misma Palabra reformadora.

7. Juan Calvino, uno de los protagonistas centrales de la Reforma, fue un predicador en Ginebra por 25 años. Durante este tiempo, él predicaba dos veces cada domingo y diariamente la mitad de las semanas del año (un promedio de 10 veces cada 2 semanas). En esos 25 años Calvino predicó 189 sermones del Libro de Hechos, 271 de Jeremías, 200 de Deuteronomio, 343 de Isaías y 110 de 1 Corintios. Cuando lo exiliaron de Ginebra por dos años, a su regreso subió al púlpito, abrió 1 Pedro y continuó con el texto que había dejado.

8. La teología de la Reforma se ha resumido en las Cinco Solas. Estas son:

  • Sola Scriptura: La Palabra de Dios es la máxima autoridad en materia de fe y práctica. Por tanto, nada que contradiga la revelación de Dios puede regular la vida del creyente (Gálatas 1:6-10; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:3).
  • Solus Christus: La salvación se encuentra solo en Cristo, excluyendo así todo otro camino para llegar a Dios (Hechos 4:12).
  • Sola Gratia: La salvación es un don de Dios. Por tanto, es algo que el pecador recibe de forma inmerecida basada en los méritos de Cristo alcanzados durante su vida, muerte y resurrección (Efesios 2:8).
  • Sola Fide: La salvación solo puede ser recibida cuando ponemos nuestra fe en Aquel que murió por nosotros, excluyendo la posibilidad de que nuestras obras puedan contribuir (Efesios 2:8-9, Romanos 3:28).
  • Soli Deo Gloria: El propósito de la salvación que recibimos es glorificar a Dios; poner de manifiesto las excelencias o virtudes de su carácter (Efesios 1:4-6; 1 Pedro 2:9).

9. La Reforma afectó no solamente la esfera religiosa de la sociedad, sino la sociedad completa en sí. La Reforma ayudó incrementar la tasa de alfabetización, abriendo las puertas a la literatura, educación, ciencias, y artes a través de todo el continente europeo.

10. La Reforma no ha terminado. La Reforma del siglo XVI fue una batalla que cada generación ha sido llamada a luchar, porque cada generación está compuesta de pecadores que buscan robarle la gloria a Dios. Hasta que Jesucristo regrese, la Iglesia siempre deberá luchar por someterse a la Palabra de Dios y ser reformada por ella.

Tomado de The Gospel Coalition